lunes, 15 de agosto de 2011

The Death of you and me

Me gustaba ser infeliz, no era feliz, pero me sentía mal y eso era suficiente. Tener hambre, sentir como las tripas ahorcan todo dentro de mi, llorar por distancias, y desgarrarme la piel, estaba bien, era infeliz, era lo que quería, que nada funcionase estaba bien. Pero eso agota, bastante. Quise tomarme un tiempo y ser feliz, solo un tiempo, pero fue como caminar mucho y ya no tener nada, ni a él, ni a los números, ni las venas y seguir caminando, a veces aún veo sus ojos en algunas canciones, en algunas paredes, sigo viendo números y pidiendo deseos a plumas, pero con paciencia, a veces me tientan las limas de uñas, las tijeras, los vidrios rotos, pero mis brazos no se verían tan lindos abrazados a él.
Mi mamá no es feliz, está en la mitad de su vida y nunca ha sido feliz, no sabe que significa eso y yo no puedo hacer nada, la persona que me dio la vida no es feliz y yo no puedo hacer nada.

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