martes, 6 de abril de 2010


Nunca pense en que enfrentarse a un plato de comida sería tan dificil, no hay maceteros, no hay basurero, no hay baño, no hay perro hambriento, no hay bolsa, no hay nada más que una mesa amplía y escandalosamente discreta, un plato y como toque final tú, que hacer? que hago? que haré?, cuanto tiempo se demorara?, y si lo como, es solo un poco, le pedí que sirviera dos cucharaditas nada más, no sería la gran cosa, ALTO! no, no, no puedo, no debo, NO quiero!
Ring! Ring!; esperame voy a contestar, Ok...una llamada y compruebo que el diablo si existe y me ayuda más que cualquiera por no nombrar a Dios, nunca sentí un alivio tan grande, lo siento, perdón, pero no me quedo de otra, luego a probar la tecnica ya estudiada y listo! todo en su equilibrio natural, sin carbohidratos, sin proteínas, vacia.

No hay comentarios: